Calderón de la Barca dijo que la vida es sueño y tenía razón. Que los sueños, sueños son. Nuestro sueño nació en La Habana al enterarnos de que había niños que robaban cables de teléfono para utilizarlos como cuerdas de sus violines a causa de la escasez económica en el país.
Entonces, con inusitada ilusión tomó tanta fuerza esta idea que desde entonces vivimos llevando a la práctica esta realidad en apoyo a la infancia más desfavorecida a través de la música, de los músicos comprometidos y de la solidaridad humana, la cual sigue entonando melodías armónicas por el Orbe. Y así se gestó este sueño en el que ha participado mucha gente y del que estamos muy orgullosos por todo lo conseguido en esta andadura 30 años después: Cuando regresé a Vitoria-Gasteiz acudí a varios amigos y amigas para que lo apoyasen, los cuales todavía me aguantan y colaboran gustosamente con este proyecto sin fronteras para seguir dando la nota solidaria diariamente.
Los proyectos y anécdotas darían para realizar varias series de televisión; de hecho una ya se emitió con el título de; “Rutas de Solidaridad”. Los nombres de famosos implicados y reconocidos por su labor es muy extenso; Desde nuestro admirado Federico Mayor Zaragoza, nuestro “concertino de honor” en las Orquestas de La Libertad, las que patrocinamos mundialmente, como lo son Daniel Barenboin, Juanjo Mena, Teresa Catalán, etc. Grandes compositores sinfónicos, Foros por la Paz y la reconciliación internacionales; Ofer Bronchtein-Anís Al QAQ.,, etc., así como numerosas Asociaciones en pro de la PAZ y la Concordia mundial de las que también formamos parte.
Dentro de este sueño que cada día se materializa un poco más, fuimos nominados para el Premio René Cassen de derechos humanos en el Gobierno Vasco. Y entre otros, Cofundadores de la Red Musical Social por la Pobreza infantil en España.En el añ0 2.000, en Roma, inauguramos con Monserrat Caballé, Paolo Colino y el apoyo del Vaticano la campaña “LOS DERECHOS HUMANOS, TU MEJOR INSTRUMENTO”, con la que nos convertimos en activos agentes de su defensa a ultranza.
Músicos Sin Fronteras ha ayudado a escuelas y conservatorios en su mantenimiento, reconstrucción, becas y acopio de instrumentos, Cooperativas de mujeres procurando la oportunidad de lograr su empoderamiento total, hemos abierto escuelas de música en escenarios bélicos como Siria, Irán, Ucrania, África y Oriente Medio, seguimos trabajando con hospitales, campañas y acciones a favor de la visibilización de enfermedades raras, colectivos en riesgo o en exclusión social intentando llegar a todos los rincones donde se nos requiera dentro de nuestras posibilidades.
Pero aunque el sueño de Músicos Sin Fronteras se iniciara en Cuba y se desarrollen tantos proyectos de alcance internacional, no podemos olvidarnos de nuestra casa, donde cada día intentamos intensificar más nuestra presencia promoviendo y participando en iniciativas solidarias que fomenten la paz y la unidad a través de la música.
En las riadas de Badajoz brindamos nuestro apoyo a la escuela donde se había perdido todo y actualmente en todo Extremadura y gracias a la inestimable participación de Pedro Monty estamos materializando proyectos que ni los habíamos soñado: conciertos y encuentros en paliativos, acompañamiento en la pandemia y numerosas actividades a través de la música solidaria para regalar al mundo un entorno mucho mejor.
Mikel Aizpurua en Valencia con la Banda Sinfónica Músicos sin Fronteras, apoyando tanto a proyectos de la Comunitat como a las casas de la caridad, Vicente Ferrer, Fukushima, El Conservatorio de Lorca, etc, y además prestando atención a enfermos mentales con el proyecto “MusicalMENT” y con el coro inclusivo Batukarang-Salud Mental.
Antonio César en Málaga apoyando a la infancia en los barrios más necesitados implantando la música con pentagramas que rezuman solidaridad.
En Madrid con los hermanos Bajo Eloy; dotando de instrumentos a las prisiones. Y muchos proyectos más a los que dedicaremos la extensión que se merecen puesto que todos, sea cual sea su alcance, son imprescindibles y parte de los pilares sobre los que Músicos Sin Fronteras se ha ido construyendo a lo largo de estos 30 increíbles años.
Por lo tanto sólo quiero agradecer a tantos amigos y amigas que nos acompañan diariamente en este “Con-cierto sentido solidario” de ver la vida a través de la música, la cultura y la fraternidad como elementos necesarios para poder reconducir este mundo hacía la armonía social y el humanismo cívico.
Oí decir a un científico que, según el universo todos somos uno. Ojalá podamos conseguir que todos, a una, podamos tocar en la misma clave, en el mismo tono, para que suene de una vez por todas la sinfonías que nos lleven a interpretar la melodía de la Paz y la concordia coral que nos impida desafinar más en el mundo.

Jesús María Alegría Urtiaga
Músicos sin fronteras- Músicos solidarios sin fronteras

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